viernes, 10 de agosto de 2007
Sonrisas sinceras
Muchas de las cosas que realizamos, buscamos, queremos y detestamos en esta vida cuestan dinero. Entre estas cosas no se encuentran las sonrisas sinceras.... remarcando lo de sincera. Es importante entender a lo que me refiero. En el fondo se pueden conseguir sonrisas habiendo comprado un anillo, un coche.... pero las mejores sonrisas no son esas. Son aquellas que se esconden timidamente tras unos ojos sinceros. Esas que aparecen de repente como si fueran un rayo de sol. Hoy ha ocurrido eso. Sin esperarlo he hallado "esa" sonrisa. De alguien inesperado y a la vez especial. Ocurren cosas en la vida que no te esperas pero que despues no puedes vivir sin ellas. Son aquellas pequeñas cosas....como bien reza la cancion. Ya espero que sea mañana para poder hallar de nuevo esa sonrisa ... sincera. La mas sincera de todas.
miércoles, 8 de agosto de 2007
Hay momentos en los que cierras los ojos, respiras profundamente y te relajas. Momentos que ocurren cada poco tiempo pero que están ahí... En algunas ocasiones esperas esos momentos como si no llegasen nunca... en otras, aparecen como si nada y se esfuman tan rápido. Algo parecido ocurre con las relaciones entre las personas. No me refiero únicamente a aquellas relaciones en las que hay algo más que amistad, también en las que se basan en eso mismo, en la amistad. Puede que pase un tiempo sin sentir ese verdadero espíriu de la amistad, ese que es único, pero de repente ¡puf!...ahí está. Compartes secretos, confidencias, y aspectos de tu vida que no dirías nunca. Hoy sé que me encuentro en una de esas etapas, como si fuera un inspiracíón muy larga y que la expiración lo será más...Te das cuenta de que todo es bueno, de que nada sale mal, porque te encuentras bien y tranquila. Porque tienes a tu lado a una buena persona. Gracias petita!!
miércoles, 18 de abril de 2007
Cosas en común...zapatos y........
Las chicas de hoy en día tienen muchas preocupaciones...muchísimas. Yo creo que poco a poco la diferencia entre adolescente y adulta se va haciendo más pequeña....y ahí nos encontramos las jóvenes de entre 17-19 años. Entonces esas chicas tenemos los problemas de las adolescentes y de las adultas. Y entre todas esas preocupaciones hay dos en común: los zapatos y los hombres. Sí...tan diferentes y tan parecidos a la vez. Todas, todas todas todas...ansiamos encontrar esos zapatos de tacón, que te los puedes poner sea cuando sea..porque siempre quedan bien. ¿Es posible encontrar un hombre que sea cuando sea quede bien? Cuando unos zapatos se nos rompen los llevamos al zapatero...pero ¿dónde llevamos a los chicos? Esa gran pregunta que ojalá tuviera respuesta. Lo más extraño es que hay algo particularmente en común: toda mujer tiene un par de zapatos preferentes. Esos zapatos que admiramos...y pensamos "qué buena inversión hice". Pues bien, esos zapatos algún día...fallan. Sí. Un día, caminando por la calle aparece un roce...una heridita. Por eso mismo, estas un tiempo sin ponértelos. Los escondes en el armario, y al mes los vuelves a sacar. "Posiblemente ese día tuviera los pies mal..." intentamos persuadirnos. Pero no. Todo vuelve: la heridita surge de nuevo. Hasta aquí todo podría concordarse con una relación de pareja. Un día, de repente, ves ese fallo...ese desastre...que hace que pumba... al armario. Lo diferente vuelve a ser el factor zapatero. Aunque también hay que decir, que aunque arregles los zapatos.... siempre seguirán siendo los que un día te causaron una herida...pequeña...pero una herida. ¿Quién diría que estamos hablando de zapatos y hombres y no de la misma cosa?
Lo desconocido atemoriza.....siempre?
Hay noches en las que nos vamos a dormir siguiendo un mismo ritual: luces, puertas, ventana, refrescar sábanas mientras me lavo la cara...y dormir. ¿Seguimos ese sistema ritual en todos los aspectos d nuestra vida? Cuando nos acostumbramos a algo nos sentimos cómodos con ello y además seguros. Los cambios a veces nos dan miedo. Incluso en algunas ocasiones aunque no nos guste del todo (sea por lo que fuere) seguimos haciendo ese ritual que nos aporta seguridad. La experimentación de nuevos campos por recorrer hace que nos sentamos inseguros, como si abrir la ventana antes de apagar la luz hiciera que apareciera el hombre del coco debajo de nuestra cama. Cuando un sistema trae consigo una estabilidad nos hace creer que aquello que estamos haciendo está bien, aunque sabemos que en muchas ocasiones nos engañamos a nosotros mismos. El silencio interior hace que nos digamos: "así está bien... puede que haya una manera mejor de hacerla...pero asi está bien". ¿Nos da miedo lo desconocido? O simplemente nos da coraje? Desgraciadamente, yo creo que es lo primero. Del mismo modo que nos "apalancamos" en esa estabilidad, nos cuesta adaptarnos a lo nuevo. Y muchas veces, por ese mism motivo, volvemos hacia atrás. ¿Para qué conocer algo nuevo mejor....si lo malo ya stá conocido? ...qué cosa más rara.... aunque sepamos que lo nuevo es mejor solemos pensar en lo pasado. Dias calurosos....demasiado. Madrid hierve. Todo está efervescente. Burbujas. Champagne. Necesito una copa.
"She is like the wind"
Hay olores, miradas, sonidos y canciones que nos llevan a un tiempo pasado. Lo que ocurre es que además de eso, teletransportan nuestros sentimientos, sensaciones y también lágrimas. No sabemos por qué pero de repente lloramos. No tiene sentido porque a lo mejor nos encontramos en la mejor semana de nuestra vida pero en realidad esa canción nos abre los ojos: algo se quedó sin cerrar en el pasado. Puede que simplemente sea la melodía de la canción que nos hace imaginar qué pasaría si las cosas no fuesen como son. ¿Es posible que nuestros sentimientos permanezcan intactos durante tanto tiempo? Y aún más...¿podemos hacerlos renacer así por así? En realidad puede que cada uno de nuestros sentimientos se guarde y simplemente algún día vuelve a aparecer. Todo esto porque ayer escuché la canción con la que más he llorado a lo largo de mi vida.."She is like the wind"...preciosa... y triste. Muy triste.
Yo y yo misma
Ayer comentaba el hecho de estar sola...y seguir estando sola. Pues bien, parece que si una chica está sola y además quiere estar sola (remarco lo de quiere) es algo raro. Si tenemos en cuenta que la sociedad ha evolucionado...no deberíamos verlo como algo raro, sino cmo algo sin más. Una mujer soltera, o chica en mi caso, tiene un abanico de posibilidades que en cierto modo nos hacen olvidar la sensación de soledad que nos ataca, por ejemplo, los domingos por la tarde, las noches de los viernes cenando solas en restaurantes... Pero claro, en esas mismas situaciones me encuentro delante a una pareja que practicamente hablan menos...de lo que hablo yo esa noche con el camarero (sisisi hablo mucho lo sé...pero entendedme...sé lo que digo). Hay parejas que no son un "nos" sino que son un tú y yo. Personalmente, si tuviera una pareja elegiría las de tipo "nos" porque si quisiera un tú y yo... no tendría pareja. Lo que quier decir es que... si dos personas unen sus vidas.... las unen o no..pero las cosas raras.... no llegan a puerto alguno. El sábado me fui a dar un paseo por la mañana por Gran Vía. Hacía un día precioso. Me senté a desayunar (sola) y al poco tiempo se sentó a mi lado una pareja de tipo "nos". Yo les miraba como quien observa un ratón de laboratorio. ¿No tenían nada mejor que hacer? Seguramente la noche anterior la habían pasado juntos, ese sábado lo iban a pasr juntos y también el domingo. ¿Es el "nos" una pérdida de nuestra identidad? Tendría que experimentarlo para decirlo...así que por ahora lo dejaré como pregunta para el futuro (si es que algun día la puedo contestar). Retomaré ahora lo que decía de las parejas-en-restaurantes-un-viernes-noche-sin-hablarse. Esas dos personas estarían mejor solas...y seguramente ella con una amiga a quién contarle que ya está harta de su novio... Si. Porque en el fondo hay ámbitos de la vida en los que podemos estar con personas que podamos aguantar o no...pero una cena para dos personas un viernes .... eso..sólo lo haces con alguien especial. Por eso, yo, suelo ir a cenar conmigo.
Oportunidades
Hay momentos en la vida de toda mujer en los que se da cuenta de que necesita alguien al lado. Ese día no me ha llegado. De un modo u otro me siento predestinada a estar "sola". También es cierto que yo pongo mucho por mi parte....pero no es todo resultado de lo que pensamos? Hoy, comiendo con un buen amigo mío, he recibido la señal: "Nuna, si piensas asi....estarás siempre sola". Ha sido como ver la luz.... pero claro, para no estar "sola" ¿tengo que cambiar mi manera de pensar? De alguna manera mi propio subconsciente puede haberme jugado una mala pasada... Pero a lo largo de la vida todos perdemos oportunidades, unos más que otras....pero todos. ¿Qué ocurre con aquellas oportunidades que perdemos? No volveran jamás? No importa, porque si no vuelven siempre estarán las del mañana.
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